Terapia con fagos, ¿la solución para las bacterias multirresistentes?
Recientemente, en Viromii, hemos estado trabajando en un proyecto realmente interesante relacionado con la terapia con fagos, un área prometedora que puede ayudar a superar el problema de las bacterias multirresistentes. El tema nos ha parecido apasionante y queremos compartir algunas de nuestras conclusiones.
La terapia con fagos, o terapia con bacteriófagos, consiste en utilizar fagos para tratar infecciones bacterianas. Antes de la era de los antibióticos, los fagos se utilizaban para tratar infecciones; normalmente se administraba un cóctel de fagos a pacientes con una infección bacteriana. Esto se hacía porque los fagos son súper específicos: un fago reconoce e infecta una cepa concreta o incluso un subtipo de bacteria, introduciendo su genoma en ella. Después, este genoma utiliza el mecanismo de replicación de la bacteria para generar un nuevo virus que, desde el interior, destruye la bacteria mediante la secreción de lisinas, también llamadas endolisinas.
Tras el descubrimiento de los antibióticos y su uso satisfactorio como agentes antimicrobianos, el uso terapéutico de fagos fue abandonado en muchas partes del mundo, aunque en Europa del Este o Rusia su uso ha continuado en cierta medida. La razón por la que se abandonaron los fagos fue que los antibióticos tienen un amplio espectro de actividad y un mismo antibiótico podía utilizarse para eliminar un gran número de bacterias diferentes. Por tanto, con los antibióticos no es necesario identificar el patógeno para iniciar el tratamiento; en cambio, con los fagos, su especificidad obliga a identificar el patógeno y administrar después el fago específico que lo reconocerá, o a utilizar un cóctel de miles de fagos diferentes, algo que no resulta nada óptimo. El uso de un cóctel de fagos puede tener un efecto positivo, pero no lo garantiza y, en algunos casos, puede convertirse en un problema. Además, los métodos de producción y purificación a gran escala eran más sencillos de diseñar para los antibióticos que para los fagos; parecía evidente que los antibióticos eran la opción.
Sin embargo, el problema de las bacterias multirresistentes ha vuelto a situar a los fagos en escena. El inconveniente asociado a la especificidad también representa una ventaja en este sentido, ya que el hecho de reconocer y dirigirse únicamente a un tipo específico de bacteria minimiza la posibilidad de generar bacterias multirresistentes o de afectar al microbioma “bueno”. Esto, junto con los avances en tecnologías de secuenciación de alto rendimiento y bioinformática, está animando a las empresas a investigar la posibilidad de utilizar fagos como terapias. El potencial de mercado es realmente grande: en 2017 el mercado global de antibióticos alcanzó los 42.000 millones de US$ y se espera que llegue a 65.000 millones de US$ en 2026; si los fagos se convierten en una alternativa real, podrán captar una parte de este mercado y las primeras empresas que desarrollen soluciones eficientes, métodos de screening y producción a gran escala obtendrán una posición favorable y una gran parte del pastel.
La carrera ha comenzado. Desde el año 2000, la actividad de patentes en este ámbito ha aumentado, al igual que las publicaciones científicas. Una rápida revisión de patentes y publicaciones académicas muestra cómo la importancia de la terapia con fagos ha crecido de forma exponencial y parece que continuará haciéndolo.

Al analizar la actividad de patentes, pudimos identificar muchas empresas; entre ellas, algunas de las más interesantes son:
- Intralytix: descubrimiento, producción y comercialización de productos basados en bacteriófagos para controlar patógenos bacterianos en entornos ambientales, de procesado de alimentos y médicos.
- Phico Therapeutics: ha desarrollado una nueva clase de agente antibacteriano, una tecnología de plataforma denominada SASPject, basada en virus bacterianos desactivados.
- Phermecydes Pharma: desarrolla terapia de precisión con fagos para tratar infecciones bacterianas.
En Viromii seguimos de cerca este campo. Esperamos que pronto podamos ver en el mercado terapias comerciales basadas en fagos, salvando vidas al mismo tiempo que se evita la aparición de bacterias multirresistentes. Todavía quedan muchos avances por realizar, pero las empresas están trabajando intensamente y se está invirtiendo capital, por lo que es cuestión de tiempo que estas terapias lleguen al mercado.
Si quieres saber más sobre este tema o sobre áreas relacionadas, no dudes en contactar con nosotros; estaremos encantados de hablar contigo.
Fuentes: